La calzada Zaragoza Pompaelo (Zaragoza - Pamplona) atravesaba las Cinco Villas. Está documentado que en esta parte de la Provincia existían numerosas villas romanas, que explotaban agrícolamente el territorio. Tal vez sea por eso por lo que dos de las construcciones romanas más emblemáticas se encuentren bien próximas. Una es el Mausoleo de los Atilios y otra el conjunto de los Bañales.

El Mausoleo de los Atilios está situado en la carretera de Sádaba-Uncastillo, a 2 Km. del municipio. Conocido popularmente como 'Altar de los Moros', este monumento funerario romano del s. II pertenece a la época de los Severos (193-235 d.C.).

El mausoleo fue mandado edificar por Atilia Festa para albergar los restos de su abuelo, C. Atilius Quirina, de su padre, L. Atilius Festa y de ella misma, como atestiguan las inscripciones que se conservan en la parte superior del monumento.


 

Pertenece, como el de Fabara y los restos de Miralpeix (Caspe), al esquema de sepulcro-templo, con cella y conditorium. Aunque sólo conserva uno de sus paramentos exteriores, los enlaces de las piedras del muro y restos de la cimentación señalan que el mausoleo fue un edificio. La fachada conservada fue probablemente la principal, debido a la riqueza de elementos decorativos e iconográficos.

El muro descansa sobre un podium realizado en opus caementecium. Se compone de cinco nichos de fondo plano cerrados por arcos de medio punto separados por pilastras decoradas con relieves vegetales. En los vanos ciegos cuelgan guirnaldas y sobre éstas, cinco emblemas funerarios (páteras, en las hornacinas laterales; águila y pico de fossarius, en las intermedias; y cabeza de medusa, en la central). Cada uno de los vanos presenta unos orificios probablemente para realizar las ofrendas funerarias.

 



Las hornacinas laterales y central se rematan con frontones que sirven de corona al friso con las inscripciones de las filiaciones

Cerca del Mausoleo pasaba la vía romana que, desde Caesaraugusta (Zaragoza), se dirigía a Pompaelo (Pamplona) y Asturica Augusta (Astorga), cruzando por Farasdués y Sofuentes. Las llanuras que se extendían desde Sádaba hasta Ejea de los Caballeros, la antigua Segia, eran muy aptas para la agricultura y fueron el centro de un área muy productiva de cereales. Esta situación agro económica favoreció a la familia de los Atilii o Atilios, una familia de la aristocracia rural romanizada, que hizo construir el Mausoleo.