Arte romano
La cultura romana dejó huellas por toda Europa. Pero sin duda uno de los lugares donde más profunda y duradera fue su presencia y su legado fue en Hispania. La cultura de la Península iberíca es producto de la fusión y la herencia de los numerosos pueblos que la habitaron, entre ellos el romano. El lenguaje, las leyes, la organización territorial o la gastronomía son herederos directos del vasto imperio.
El valle del Ebro fue un territorio ampliamente romanizado y más aquellos lugares que eran estratégicos: por la riqueza de cauces de agua, por su elevado rendimiento agrario o por ser confluencia de rutas y caminos. Muestra de ello, son numerosos los asentamientos, comenzado por la propia Zaragoza o Cesaugusta, Bílbilis -Calatayud-, Lépida Celsa en Velilla de Ebro y también otra suerte de yacimientos, como Labitolosa en la Puebla de Castro (Huesca), Muel, Almonacid de la Cuba o monumentos, como el mausoleo de los Atilios en Sádaba, el mausoleo de Fabara, Miralpeix en Caspe... etc...




