La capilla de los Corporales en Daroca
En el mundo medieval, el culto a las reliquias tuvo una importancia extraordinaria. La iglesia o el convento que contaba con reliquias importantes, o que se hacían populares porque se les atribuían efectos milagrosos, contaba sus fieles por millares y atraía innumerables peregrinos que acudían a postrarse ante ellas para pedir favor, misericordia... Las iglesias rivalizaban por distinguirse entre las demás por su mayor número o calidad de restos sagrados (hasta el punto de que se llegaron a registrar episodios de robos de reliquias, denominados “píos latrocinios” por aquello de que el fin justifica los medios).
Daroca se alzó, merced a un milagro, con una de las reliquias más famosas del orbe cristiano occidental, que fue, y es, la de los Corporales. En el siglo XV, época de auge de la devoción a este fino paño de hilo que guarda la huella en sangre de unas formas consagradas, se tomó la decisión de dedicarle la capilla mayor de la iglesia de Santa María, que poco antes había sido ascendida a la categoría de colegiata, haciendo de ella un gran relicario: profusamente decorado, es el mejor envoltorio para un precioso testimonio del misterio eucarístico.
Tipología: escultura, relieve
Siglo: XV
Estilo: gótico
BIC:
3 de June de 1931BOE / BOA: ver







