Cementerios judíos de las Cinco Villas
En las religiones mesiánicas la muerte no es el último episodio de la vida sino el paso al más allá, recompensa que da sentido al hecho mismo de la existencia terrenal. El término «casa de la eternidad» (o bet olam; aunque a veces se denomina «casa de la vida» o bet jayim) hace referencia al lugar en el que reposarán los restos del difunto hasta el día del Juicio.
Una de las obligaciones prioritarias de la comunidad judía era la de garantizar un entierro digno para todos sus miembros y, fundamentalmente, a aquellos que no podían costeárselo. Para ello se crearon asociaciones especiales encargadas de los ritos funerarios, llamadas jevrá kadishá. Los orígenes de estas cofradías funerarias en Aragón se remontan al siglo XIII. Entre ellas se incluían la de los cavafuesas o cavadores, la de los portadores del ataúd y la de los bañadores de los muertos.
Siglo: XI, XII, XIII, XIV
Dirección: Cinco Villas: Biel, Uncastillo, El Frago







