Mudéjar
Afirman los investigadores que el mudéjar es el único estilo genuinamente hispano de toda la historia del arte. Y seguramente están en lo cierto: sólo en la Península Ibérica se dio el proceso llamado "reconquista", por el cual los monarcas de los emergentes reinos cristianos medievales fueron expandiendo sus territorios a costa de ganárselos a Al-Ándalus en una pelea que duró varios siglos. Y en el transcurso de ese largo proceso, la situación social de la población fue cambiando: la religión dominadora pasó a ser la de los vencidos, y viceversa; donde se adoraba a Mahoma pasó a venerarse a Cristo, y quienes profesaban la fe islámica quedaron en situación de franca desventaja.
Pero siguieron viviendo donde vivían, en la tierra que había sido de sus antepasados. Solo que con otro estatus: el de mudéjares. Mudéjar es "aquel a quien se ha permitido quedarse". Y nuestra cultura, nuestro arte, nuestras tradiciones... deben mucho a aquella decisión de dejarles quedarse. Observen las torres de los pueblos, la decoración de las iglesias de la zona de Calatayud, la singularidad de los templos-fortaleza, la belleza de la cerámica de Muel, las extraordinarias muestras de carpintería de armar que se conservan en lugares como Maluenda o Mesones... y reconózcanse en esta personalidad mestiza.




