San Félix de Torralba de Ribota
Durante los dos primeros tercios del siglo XIV, Aragón sufrió una cruenta guerra. Pedro IV de Aragón y Pedro I de Castilla se enfrentaron en una contienda que se conoce como la Guerra de los dos Pedros. Durante la lucha se formó un territorio fronterizo entre los dos bandos que afectó a Calatayud, Tarazona y a las poblaciones de su entorno. La gran mayoría disponía de castillos o de construcciones defensivas que eran derruidas y reconstruidas al ritmo de los hechos que se sucedían. Tras la conclusión de la guerra, algunos de esos castillos se reutilizaron para construir iglesias o simplemente fueron sustituidos por éstas. Sin embargo, previendo más conflictos, las iglesias de este territorio mantuvieron la característica militar y la defensiva de sus antecesores. Durante el siglo XIV los maestros mudéjares eran muy valorados por las jerarquías eclesiásticas (como el caso del Papa Luna o el del arzobispo de Zaragoza Lope Fernández de Luna) y les confiaban las edificaciones de iglesias, catedrales e incluso las de sus propias tumbas.
Tipología: arquitectura religiosa, iglesia
Siglo: XIV, XV
Estilo: mudéjar
BOE / BOA: ver







